Fundació Miró


INTRODUCCIÓN


La Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca inició su andadura el 7 de marzo de 1981, cuando Joan Miró y su esposa Pilar Juncosa hicieron donación a la misma de los talleres del artista, junto con la obra, los objetos y los documentos que contenían. Previamente, entre 1979 y 1980, el Ayuntamiento de Palma había aprobado los estatutos de la Fundació, en los que se fijaba como uno de sus objetivos “el fomento y la difusión del conocimiento artístico que facilite la labor creadora de futuros artistas, en íntima y permanente colaboración con todos los sectores ciudadanos, superando los esquemas museísticos tradicionales a través de una realidad cardinal y dinámica que explique vivencialmente la estética del arte contemporáneo”. La creación de la Fundació surge de la voluntad de Miró de difundir y promover la creación artística, así como de su preocupación por preservar sus talleres, que habían constituido su espacio creativo desde 1956 hasta el final de su vida, en 1983.

Durante años, Miró había soñado con su propio taller, un sueño que su amigo, el arquitecto catalán Josep Lluís Sert, materializó en Son Abrines, en Palma, en 1956 —momento en el que Miró se trasladó a vivir definitivamente a Mallorca—. Tres años más tarde, Miró adquirió la finca conocida como Son Boter, con una casa del siglo XVIII, que utilizó como taller y como soporte para realizar grafitos a carboncillo en sus paredes. Estos talleres eran y siguen siendo el testimonio más fiel y elocuente del entorno y el quehacer creativo de Miró durante su etapa de madurez.

El desarrollo urbanístico descontrolado en los alrededores de Son Abrines y Son Boter preocupaba a Miró, inquieto por el destino de sus talleres, unos espacios que documentaban su ambiente y proceso creativo: “Por ello, habría que encontrar una manera de que estos talleres se conserven tal como están cuando yo ya no esté, cuando me haya ido”. Con esta finalidad, Miró creó una fundación pública y municipal para el disfrute de todos los ciudadanos, a la que hizo donación de sus talleres con la colección de obras, objetos y documentos que contenían.

La falta de un espacio expositivo en el que mostrar dicha colección hacía necesaria la construcción de un nuevo edificio que albergara este legado artístico de Miró. Su viuda, Pilar Juncosa, donó unos terrenos y ciertas obras de Miró, 39 gouaches y 3 óleos, para que fueran subastadas por Sotheby’s, en el año 1986, a beneficio de la Fundació Pilar i Joan Miró. Los fondos recaudados en la subasta permitieron la construcción de un nuevo edificio. En 1987, Rafael Moneo, por aquel entonces chairman de la Graduate School of Design de Harvard, recibió el encargo de proyectar la nueva sede de la Fundació Pilar i Joan Miró en unos terrenos adyacentes a los estudios de Miró. El 19 de diciembre de 1992. la nueva sede diseñada por Moneo abría sus puertas al público.

En consonancia con la voluntad de sus fundadores, la difusión del conocimiento artístico y la promoción de la creación artística han guiado desde sus inicios la trayectoria de la Fundació Pilar i Joan Miró. La Fundació es un museo que nos permite descubrir el ambiente de trabajo de Miró, estudiar su proceso creativo e indagar en su contexto histórico, artístico y cultural. Es un centro propicio para la creación artística contemporánea, para su análisis, investigación, interpretación, exposición y difusión; un punto de encuentro, de intercambio de ideas, y de diseño y desarrollo de proyectos para artistas, escritores, músicos y para todos aquellos interesados en el arte y la cultura. La Fundació ha establecido estrechos vínculos con la comunidad en la que está enraizada, al tiempo que sus actividades la han proyectado al ámbito nacional e internacional.